Lámparas colgantes

Lámparas colgantes

Las lámparas colgantes son un clásico de la decoración de interiores. Todos los profesionales las recomiendan y sugieren para darle un toque elegante y especial a cualquier ambiente dentro del hogar. 

En sus diferentes diseños y formatos, las lámparas colgantes son muy funcionales, prácticas, y perfectas para economizar el espacio. Algunos consejos y curiosidades sobre este mágico objeto de iluminación, en esta nota. 

Lámparas colgantes y la manera ideal de economizar espacio en ambientes pequeños

Si contás con un espacio reducido en tu hogar o departamento, las lámparas colgantes te van a resultar una opción perfecta.

El hecho de que estén colgadas del techo y no se apoyen sobre una base en el suelo, hacen que puedas colocar una mesa por debajo, o incluso la cama, ahorrando espacio que no tendrías si eligieras una lámpara de pie u otro tipo de artefacto de iluminación.

El sistema clásico de las lámparas colgantes establece que se ubique una en el espacio destinado a comer, y otra en el dormitorio. También son muy funcionales y atractivas en los livings, aunque generalmente en estos ambientes se escoge otro tipo de iluminación y las lámparas de pie son más frecuentes. 

La elegancia única de las lámparas colgantes y una posibilidad de comunicar decorando

Los decoradores de interiores y los diseñadores de ambientes aseguran que, no tiene sentido elegir piezas que solo decoren, sino que es bueno que también comuniquen la identidad de quien ocupa el espacio, y el estilo que desea transmitir. 

Otro aspecto muy importante tiene que ver con que los objetos decorativos cumplan una función específica y hagan la vida de las personas más fáciles. A eso se le llama “productos funcionales”. 

En el caso de las lámparas colgantes se logra un triple beneficio: cumplen una clara función (la de proveer iluminación pareja y consistente al ambiente), la de decorar el techo y la de comunicar un estilo.

Citaremos como ejemplo, las lámparas colgantes estilo “arañas”. Estos diseños se caracterizan por tener bellas decoraciones trabajadas en hierro con piedras brillantes y caireles translúcidos.

Con un simple giro en el diseño del producto, ya se está comunicando elegancia, antiguedad, vanguardia clásica y mucho estilo. 

Otros diseños de lámparas colgantes pueden ser más infantiles, rústicos o de campo, de acuerdo al ambiente o a la totalidad del estilo global del hogar. Lo ideal es que se de una composición armónica y coherente con el resto de los artefactos y muebles que componen el cuadro. 

La iluminación más pareja y consistente que solo las lámparas colgantes pueden lograr 

Una ventaja bastante obvia y fundamental de las lámparas colgantes es la iluminación pareja y consistente que pueden proveer.

A diferencia de otros productos de iluminación como los veladores o las lámparas de pie, las lámparas colgantes tiene una función de iluminación global, de arriba hacia abajo, que abarca la totalidad de la superficie también hacia los costados. 

Lo obvio es pensar en la cocina, donde toda la mesa está iluminada para el momento de la cena, o la habitación dormitoria donde las lámparas colgantes se suelen ubicar arriba de la cama en el núcleo central del techo.

Además, se pueden combinar con otros electrodomésticos como ventiladores de techo, y regular la intensidad y temperatura de la luz a través de distintos accesorios como tulipas o capelinas. 

Es muy simple renovarlas sin necesidad de cambiarlas por completo aportandoles estos pequeños tips decorativos muy sencillos de llevar a cabo. 

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